Farmacia Tetuán 54

Análisis Clínicos

Dermocosmética

Tratamientos capilares

Consejos para evitar la pérdida del cabello.

  • Utilizar agua templada o fría al lavar el cabello. El agua caliente deteriora su capa protectora.
  • El cabello debe estar limpio, lavarse con frecuencia, mínimo 2-3 veces por semana y con champus que no contengan detergentes.
  • Realizar suaves masajes en el cuero cabelludo, de vez en cuando, con movimientos circulares con las yemas de los dedos.
  • Dar un respiro de vez en cuando al secador y, cuando lo utilices respeta una distancia mínima de 30 cm.
  • Cepillar suavemente el pelo sin movimientos bruscos cada día.
  • En los cambios de estación es recomendable aportar al cabello una dosis extra de vitaminas, minerales y oligoelementos para fortalecerlo.
  • Evitar usar tintes a menudo.
  • Utilizar productos capilares que sean adecuados al tipo de cabello.
  • Seguir una dieta equilibrada para evitar carencias de vitaminas, minerales y aminoácidos.

Tipos de tratamientos anticaída.

  • Un buen diagnóstico basado en: la historia clínica, sus antecedentes familiares, una buena exploración, analíticas y un tricograma serán elementales para escoger el tipo de tratamiento. El tratamiento a seguir puede incluir una o varias opciones según el criterio del médico.
  • Actualmente existen diferentes tipos de tratamientos contra la alopecia con buenos resultados:
  • Farmacológicos
  • Suplementos dietéticos
  • Dermocosmética
  • Quirúrgicos

Dermocosmética clásica

En el mercado existen una gran variedad de productos dermocosméticos destinados a disminuir la caída del cabello y a fortalecerlo. Estos productos se presentan en forma de champus y lociones incorporando a su formulación vitaminas, minerales y otros componentes específicos para el cabello.

Dermocosmética natural

Respecto a la cosmética natural, la fitoterapia una vez más es empleada en múltiples lociones y champús para evitar la caída del cabello y reforzar el mismo. Entre las plantas medicinales más utilizadas citaremos:

  • Romero: frotar el cuero cabelludo con unas gotas de aceite esencial para tonificar la circulación.
  • Espliego: un breve masaje con aceite esencial relaja el folículo piloso y permite aumentar el riego sanguíneo.
  • Salvia: entre sus múltiples propiedades da vigor y brillo al cabello.
  • Tepezcohuite: se lo conoce como el "árbol de la piel", regenera y rejuvenece.
  • Ortiga: planta rica en minerales, sobretodo hierro, y vitaminas.
  • Abedul: contiene propiedades antialopécicas.
  • Alfalfa: aporta aminoácidos, minerales -especialmente calcio- y oligoelementos, entre los que destacan hierro, fósforo, zinc, cobre, selenio y sílice. Fortalece eficazmente el cabello y combate las puntas abiertas.
  • Serenoa serrulata: se ha comprobado que la palma enana americana puede bloquear algunos efectos de la testosterona y reducir, de esa manera, la pérdida del cabello de patrón masculino, de forma similar como lo hace el medicamento finasterida.
  • Capuchina: sus extractos son buenos tónicos capilares porque estimulan la papila folicular además de tener una acción antiseborreica y anticaspa.
  • Genciana: por su alto contenido en zinc se utiliza para evitar la caída del cabello.
  • Quina: La quina es un árbol cuya corteza contiene quinina que es un extracto con propiedades fortificantes capilares.